Éste tipo de empaste, que ha prestado un buen servicio durante muchos años, está cayendo en desuso. Muchos de nuestros pacientes piden cambiarlos, ya sea porque pierden la función, por estética o simplemente porque no los quieren llevar. Éste cambio hay que hacerlo siguiendo una técnica específica, con una remoción minuciosa y sin invadir el diente remanente.